Su padre falleció  hace tres  años, cuando él tenía 22. Se llama Danny Diarog, es líder de una tribu en Bagobo-Klata en el pueblo Kahusayan en la ciudad de Davao. Kahusayan literalmente significa “armonía”.  El origen del nombre viene de los ancestros de Danny porque se trata de un pueblo donde los conflictos se resuelven de manera pacífica.
Su tribu queda en la ladera de Apo Sandawa (que se conoce como Mount Apo) y está entre las fronteras de la Ciudad de Davao, la provincia de Cotobato y la provincia de Davao del Sur. Su tribu ha dependido de sus tierras indígenas desde tiempos inmemoriales, igual que el resto de los pueblos indígenas en todo el país.
Su padre falleció a causa de varias heridas causadas por armas de fuego. Dos de sus hermanos también fueron heridos. A uno de ellos, hasta el día de hoy, le queda una bala enterrada en el brazo y a la hermana una bala le hizo perder los dedos de los pies.
Su casa fue baleada por hombres inidentificables que llevaban revólveres muy poderosos, quienes se cree eran Guardias de Seguridad para el Pastor Evangelista de la televisión, Apollo Quiboloy. Conocido como “El Hijo de Dios” por su rebaño del Reino de Jesucristo, El Nombre Sobre Todos los Nombres, Quiboloy ganó influencia por haber prestado su nombre y sus seguidores a los políticos locales y nacionales cuando se precisaban cuerpos vivos en épocas de  elecciones políticas.
El padre de Danny Diarog, Datu (que significa jefe) Dominador Diarog fue un defensor incondicional de la tierra de sus ancestros. La tierra consiste mayormente de arroyos y ríos, bosques forestales y áreas agrícolas de las cuales la comunidad comparte su copiosidad. Esta tierra tradicional forma parte del Parque Nacional que de acuerdo con la ley no puede ser ni comprado ni vendido.
Irónicamente, y por “Acto de Dios” (juego de palabras intencional) el Pastor y su rebaño adquirieron porciones de Kahusayan que convirtieron en una plantación de árboles de pino, conocida como Montaña Gloriosa. Al principio pusieron una reja alrededor del “la propiedad de 20 hectáreas”, hecha de postes de cemento, alambre y hojas de  acero galvanizado. Ahuyentaron a los indígenas de su propio pueblo por la fuerza, destruyendo sus casas por completo y pagándoles una miseria como reembolso.
Llegó un momento en que la tierra de la paz y la armonía literalmente se volvió un “pueblo fantasma”.
La Comisión de Derechos Humanos escribió un informe sobre el incidente que causó la  muerte del anciano Diarog, describiéndolo  como una “ejecución extrajudicial” o EEJ. Un oficial del pueblo y elementos militares fueron nombrados en el informe. Sin embargo, poco después de su publicación cambiaron el caso de EEJ a ‘’ simple asesinato”.
Danny Diarog y el resto de los Bagobo-Klata sienten que de esta manera le están quitando importancia a la lucha por la tierra y la vida, presentándolo  como un asunto meramente “técnico” que sólo los abogados pueden entender.
 “No nos importa que traten el incidente como un EEJ o un asesinato. Para nosotros está claro que  mi padre murió defendiendo la tierra de los Bagobo-Klata. El caso no fue registrado hasta la fecha y esto demuestra lo inútil que es nuestro sistema,” dijo Danny en uno de las reuniones.
Lo que dice Danny es válido, no se registró nada en contra de los autores del crimen. Irónicamente, los casos registrados en contra de algunos de los líderes de los Bagobo-Klata se van acumulando. Algunas personas identificadas con los evangelistas están presentando casos de atraco y traspaso.
“Nosotros lo vemos como acoso legal en contra de nuestra gente. Ya no  podían intimidarnos con su poder por eso empezaron a usar vías legales para quebrarnos” dijo Danny en una entrevista.
Danny y su gente decidieron volver al  pueblo de Kahusayan y comenzaron a reconstruir lo que quedaba de él. Le han pedido a agencias como por ejemplo La Comisión Nacional de la Gente Indígena (CNGI), que presten atención a la petición de obtener el Certificado de Título de Dominio Ancestral  (CTDA).
Los Bagobo-Klata ya han estado luchando por el derecho de dominio ancestral por décadas  y fue pagado con la sangre de sus antepasados.
Para Danny Diarog la muerte de su padre no significa el fin de la lucha por la tierra. Los Bagobo-Klata continúan  buscando el verdadero significado de lo que su pueblo fue una vez, un lugar de paz y armonía.